Parece que sí. La preocupación por el tamaño no es nada nuevo, ya Gracián decía aquello de que "lo bueno, si breve, dos veces bueno, y aun lo malo, si breve, no tan malo", que ha pasado al refranero popular. Y, hablando de refranes, también tenemos este otro: "Caballo grande, ande o no ande". Son sólo dos ejemplos de que el tamaño importa, claro que importa.
La reflexión metabloguera -o meta twittera- ya está hecha aquí, con gran sutileza además. Y si nos adentramos en la historia de la literatura encontraremos numerosas preceptivas sobre el tamaño. Imposible abarcar todo ello cuando la paciencia del lector de blog se escurre incesante como los granos de arena del reloj.
El lector de microrrelatos también es un lector impaciente, o demasiado ocupado, y el género le viene como anillo al dedo, porque las novelas -como las bicicletas- son para el verano.
+189.jpg)