Hace poco, Cruzcampo -como, por ejemplo, Michelín- decidió adelgazar a su icono publicitario. Lo gordo no vende, pensarían. No sé si hará falta que diga que no me gusta la operación de cirujía a que sometieron al bueno de Gambrinus, donde esté el auténtico con su hermosa barriga que se quite el falso, el de la versión palomo.
Pero parece que la estrategia comercial no les ha salido tan bien como pensaban, porque vuelven a llevar a su clientela por el camino de los kilos de más. "¡Consigue tu peso en cerveza!" es el eslógan de la nueva promoción.
Éste es un primer paso, pero no basta, yo aún sigo esperando que me devuelvan a mi Gambrinus.
Pero parece que la estrategia comercial no les ha salido tan bien como pensaban, porque vuelven a llevar a su clientela por el camino de los kilos de más. "¡Consigue tu peso en cerveza!" es el eslógan de la nueva promoción.
Éste es un primer paso, pero no basta, yo aún sigo esperando que me devuelvan a mi Gambrinus.
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